El pequeño detalle de las coincidencias nos tiene aquí. Han pasado tantas palabras por mi cabeza que no te sorprenda que tu nombre se filtre entre mis ideas. Te llamas libertad y soledad al mismo tiempo, eres fría como los amaneceres solitarios y tan brillante que con la acalorada sonrisa...
He despertado con la misma ansiedad de cada mes. Atrapado en la misma botella. Estoy cubierto, estoy desnudo, no importa. Conozco ahora la rutina sobrevivir a lo que hay afuera, aunque nunca vaya a salir. No hay diferencia o distancia, cuan grande o pequeño sea el camino. Sigo siendo un momento, una señal, un punto. Le he ganado al tiempo y me muevo despacio. Despertar al alma sería imperdonable, pero hago el suficiente ruido para que sepa que sigo siendo yo. Sólo por hoy en un momento, en un señal en un punto. Sigo siendo yo. Un mono blanco en la nieve
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