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Mostrando las entradas etiquetadas como Diario

Esconderse a la mitad del mundo

Me gustaría ser tan bueno como Serrat para describir todo lo que puede cambiar tan sólo un segundo, tan sólo un acto de la creatividad. Y es que hasta entonces las cosas habían sido buenas. A pesar de todos los problemas viviendo en mi cabeza, el día había traído la oportunidad de verme elegante, la creatividad y el cariño de los amigos, la espontaneidad de las travesuras y la dulzura de un café en la mañana. Había también podido compartir la intensidad de un argumento y las millonarias carcajadas que siempre alimentan el día. Esas son buenas y pequeñas cosas que ayudan a superar la vida difícil. Son esos momentos que alimentan almas desdichadas y que siempre otorgan la esperanza de que la vida vaya mejor, pero hay una diferencia muy clara. En este mundo en que esconderse es tan sencillo como tomar el teléfono y mirar otros mundos construidos afuera de nuestra realidad, esconderse a la mitad del mundo para formar un oasis particular tiene un mérito aparte.  Y ella sabe ...

Quítenme el control remoto!!!

Esa es la primera exigencia que haría mis días mucho más productivos. Porque saben, creo que tengo un grave problema con la cantidad de basura que me dedico a ver en la televisión cada semana. Está bien, admito que es dificil despegarse de lo que te crió toda tu infancia (porque no, no fueron los libros, ni los amigos, ni los parques), pero creo que, a pesar del cariño, tenemos que poner tierra entre esas rapidísimas imágenes y yo. Mi vida ha transcurrido en una extraña relación con la TV: me habló del valor de los super héroes, me enseñó a cocinar, me habló de sexo y también me habló de amor en los momentos difíciles. Sin embargo, tal vez en los momentos en que mejor me iba en la vida me dediqué a ver televisión sólo una o dos horas a la semana, porque lo demás lo pasaba viviendo mi vida por aquí y por allá. Sin embargo, ahora creo que empezaré un programa de desintoxicación (espero no llegar a vomitar, ni a las cortadas, ni esas cosas). Tengo que dejar de lado las transmisiones del ...

A la sombra de Juárez

Hoy tuve la fortuna de asistir a la ceremonia de conmemoración del 205 aniversario del natalicio de Benito Juárez (me ahorro el "Don" porque sólo lo uso para las personas que conozco). Como parte de esta celebración tuve la oportunidad de escuchar los discursos de animados políticos que usaban a Juárez para manipular alguna parte de la agenda que querían promover. Juárez de repente se convertía en el promotor de una democracia del siglo XIX, que estaría definitivamente peleada con las transformaciones que el estado experimentó durante los 150 años que le siguieron, que estaría muy lejana a la idea de democracia de nuestros días y que definitivamente no sería parte de las ideas de Juárez.  No quiero pensar que Juárez promovía el derecho de las mujeres,  el aborto, los matrimonios gay o que relegaba la vida de los indígenas a la protección de sus "usos y costumbres", porque era un hombre del siglo XIX, no porque no fuera un hombre bueno. Juárez fue sacado tantas veces...

Constancia

Puede resultar irónico que escriba de este tema cuando no he podido volver a publicar un post desde el jueves pasado, pero creo que hoy aprendí una lección importante para ser constante en las cosas que hago. Hoy decidí subirme otra vez a la bicicleta y viajar como 8 kilómetros para ir a dejar una película al videoclub (no voy a decir marcas, pero tenemos un monopolio ahi). El problema de esos ocho kilómetros es que para nada pueden ser ocho kilómetros planos, definitivamente son muy empinados. Además, ir por el periférico en bici le pone una ración extra de peligro al asunto (yo y mis cosas intrépidas). Para no perderme en los detalles, el punto fue que descubrí cosas importantes mientras recordaba cuál era la mejor forma de llevar el ritmo para subir una pendiente: volví a darle importancia al ritmo de respiraciones porque creo que esa es la primera forma de ser constantes en las cosas que hacemos. Si podemos respirar de acuerdo al ritmo necesario durante las actividades que hacemos...

Te lo dije

Es lo primero que tendría que escribir yo en este post. Parte de abandonar el blog fue culpa de lo que siempre tiene la culpa, esta maldita forma de trabajar. Pero en fin, no voy a platicar de eso en estos días cuando puedo quedarme con las buenas noticias. Hoy fue un gran día. Después de un proceso de negociación de 2 años conseguí algo muy importante en el proyecto que dirijo. Estoy seguro que esto se verá reflejado muy pronto en los resultados del proyecto, así que les pido que estén atentos a la siguiente página: www.eleccionesenmexico.org.mx Lograr redondear una negociación tan importante por supuesto que no fue sencillo. En estos dos años pasaron 3 jefes y muchas horas de desesperantes reuniones en donde no obteníamos más que dudas cada vez más grandes. Hoy, estoy seguro, fue un paso correcto en la dirección adecuada. También hoy volví a dimensionar el alcance del proyecto que tengo en mis manos. Trabajar con tantos equipos tan diversos (ingenieros, abogados, funcionarios elector...

El blog de mi tesis

Esta idea surgió por la sencilla pregunta de... ¿y por qué no ocupas el tiempo que escribes de esa manera en escribir de tu tesis? Lo cual me hizo pensar que si ese fuera el caso, creo que definitivamente tendría un negocio muy exitoso para escribir tesis. La tesis para algunos egresados del colmex se vuelve un mounstro que te acompaña por mucho tiempo. Yo me siento más absuelto ahora, pero definitivamente se necesita constancia y valor para enfrentar algo que creemos tan complicado en el momento en que empezamos a hacerlo (tal vez necesitamos mucha humildad para admitir que puede ser más rápido si la planteamos de otro modo). Si hubiera tenido esta constancia con la que escribo los post de este blog en el tema que me hará titularme y ser licenciado, creo que vendería tesis de licenciatura en cantidades industriales. Pero creo que no sólo es un tema de constancia, tal vez ahora entiendo un poco más a Virginia Wolf. Esta desviación me llevó a pensar el por qué empecé a trabajar. Ha...

Ocho días

Nunca he sabido por qué ocho días es una medida de tiempo convencional en este país. No es una semana exacta, pero si es un tiempo determinado en donde se establecen los plazos para hacer algunas cosas. Creo que son pocos los lugares en el mundo en donde se inventan sus propias unidades de medida de tiempo. No son siete días porque tal vez ese tiempo no nos alcance para vivir en la rigidez de una semana. Pero han pasado justamente ocho días desde que se me ocurrió abrir el blog. ¿Qué ha pasado? Me despedí, me pidieron quedarme, viví la tensión de la incertidumbre, decidí quedarme por tres meses y tengo negociados muchos tiempos para continuar con mi vida. Ocho días no han cambiado mi vida por completo, pero sigo teniendo lectores en este blog. Sigo usando este espacio para escribir y he recibido una linda respuesta de las cosas que escribo. En los siguientes ocho días tengo que cumplir con mis compromisos de mi tesis, y buscar una propuesta formal de trabajo. Ocho días que volveré a vi...

Lo que nos hace nosotros mismos

A veces creo que algunas de estas historias son tan cotidianas que pueden trascender más allá del detalle del momento, del comentario casual o de la experiencia furtiva. Una de esas cosas interesantes es mi estado de messenger. Por la comodidad de no ver brincando sobre la pantalla los avisos del mensajero decidí desde hace mucho tiempo que ponerme como "ocupado" tenía que ser la opción. Esa forma de comunicarme iba a disuadir a los cobardes de no comunicarse para no perturbar al ocupado (si estás en el messenger, por regla general estás disponible).No obstante, no me iba a dejar de comunicar. El día de hoy, sin embargo, un muy mejor amigo mío (si, así como lo leyeron) notó que había cambiado el estatus de mi mensajero, y fue tanto su asombro que pensó que en una de esas el mundo estaba por terminarse (en realidad sólo acababa de iniciar sesión). Después de un poco de plática me dijo que tener ese estatus era "muy poco yo". Este detalle me lleva a hacerme una pregun...

Todo es cosa de actitud

Como ustedes lo habrán notado, amables lectores. El título de este espacio cambió. Les contaré los últimos acontecimientos para ver si pueden ayudarme a entender un poco las razones del cambio. Después de entregar mi renuncia, el día de ayer se convirtió en no menos que caótico. Esperaba la respuesta de alguien y al encontrar sólo silencio pues la respuesta finalmente llegó. Pasada la hora de la comida me encontré con la firme propuesta de "no te puedes ir". Es dificil aceptar tal proposición cuando lo mejor que tienes para ofrecer es una posibilidad. Sin embargo, creo que hay dos cosas que me llevaron a buscar un trato: hace poco más de un año, justo cuando había llegado a mi trabajo actual, mi jefe decidió partir poco después de iniciado el proyecto. El estado de incertidumbre que generó ese hecho me pareció muy poco gratificante para un trabajo que estaba empezando, no quería dejar que mi proyecto, al que quiero tanto, terminara de la misma manera. La segunda tiene que ver...

Fuentes brotantes

Ojalá fuera mi paseo de domingo (no sé ni lo que hay ahi), pero hoy utilizaré ese nombre para hablar de la creatividad. Creo que sólo puedo hablar por mi (pronto empezaré a entrevistar gente interesante para esto, lo prometo), pero los periodos en los que puedo ser más creativo tienen que ver con dos cosas: estar enamorado y sentirse libre. Tal vez una lleva a la otra (no sé cual primero), pero ayer todavía me sentía enamorado y más libre que nunca. Si lo que propongo es cierto, entonces el mundo está dominado por una serie de idiotas cursis que lo único que hacen es convertir su miel en ideas muy muy redituables que terminarán por hacerlos las personas más ricas del mundo. Para muestra: El único problema aquí es que se la compré. Este discurso debe ser de mis videos favoritos porque encarna una forma de vivir la vida como la quiero vivir (basta de ser aspiracional o voy a terminar alejando a mis dos lectores). Pero a partir de eso es que pude reunir toda la fuerza para poder aventarme...

Hábitos

Tengo el hábito de escuchar una serie de podcast que tratan de de predecir el mundo a partir de las agendas nacionales (es como el horóscopo, pero más científico). Lo que pasa ahora es que ese pequeño hábito quedó trastocado por la intención de que todo saliera bien en el trabajo. Me explico. La semana pasada, como parte de las actividades del proyecto que solía dirigir, era necesario preparar y realizar una presentación en una importante reunión en Chihuahua. Para esto nos pareció importante tener el respaldo de un medio de comunicación, como un ipad, que pudiera mantener en contacto al centro y a la gente en la presentación, es como hacer trampa, pero sin que nadie te regañe. En ese ánimo presté mi cable para cargar el ipod. Sin saber que un ipad es más difícil de cargar. En fin, pues con todo el ajetreo de mi renuncia mi cable para cargar mi ipod pasó a estar en calidad de desaparecido. Esto implica que no pude escuchar mi música durante el fin de semana y que tampoco pude escuchar ...

Miedos

No voy a mentir, buena parte de estos días he tenido miedo de lo que venga. No es sencillo tomar decisiones así, tampoco es sencillo salir de la costumbre, pero estoy seguro que tomé la mejor decisión. Es extraño este tipo de miedo, no es incertidumbre porque todavia sé que va a pasar mañana. Porque el sol va a salir y porque tengo mucha fé de que lo estoy haciendo bien. ¡Qué problemas da crecer! Tengo que pensar que a partir de mañana la concentración tiene que estar en conseguir lo que estoy esperando conseguir. Que tiene sentido lo que estoy construyendo porque no voy a poder crecer pensando que la democracia es mi futuro, porque no lo es. Mi futuro está en los organismos multilaterales, quiero verme en el Banco Mundial y quiero verme haciendo relaciones internacionales, no quiero menos que eso. No voy a dejar de vivir esa experiencia por ninguna otra, porque es lo que estoy soñando. Tengo que presentarme ante mi nuevo empleador como la opción más atractiva para explotar mis habilid...

Dia 1

Pues si, al dìa siguiente de haber entregado mi renuncia tuve la gran idea de levantarme y comenzar a escribir un blog sobre esta experiencia. Espero realmente que este blog no se convierta en algo eterno, pero creo que me da la oportunidad de ejercitar una de mis pasiones no burocráticas que había olvidado: escribir. ¿Qué se siente? Hambre. Además de haber renunciado el día de ayer, los cajeros del centro comercial conspiraron contra mi: de los tres cajeros que existen en mencionado centro comercial sobre avenida del Iman ninguno funcionó. Entonces tengo 10 pesos en la bolsa con los que tengo que sacar mi ropa de la lavandería y pagar el mantenimiento de mi edificio, vaya aventura. Renunciar es una extraña mezcla de sentimientos, sobre todo por la situación tan particular en la que terminé metido. Sientes que estás dejando algo muy importante, sobre todo en un proyecto en donde estaba tan comprometido, pero al mismo tiempo sientes esa extraña libertad que encuentras pocos momentos en...

Número uno

¡Finalmente lo hice! Primero que nada quiero agradecerte por el tiempo que te tomas leyendo esto. Generalmente el primer post en cualquier blog tendría que enunciar una serie de pomposas intenciones acerca de lo que puedes encontrar o dejar de encontrar en esta página. Sin embargo, pretendo dejar de lado esa lista de buenos propósitos para darme la bienvenida a blogger. Aunque mucha gente no lo crea, salir de la esfera de Microsoft cuesta mucho trabajo, sobre todo por el monopolio que ejerce sobre mi vida. Retomando las formalidades, pues pretendo que este espacio sirva para distraerme un poco, tener un formato sencillo para poder escribir y tratar de desahogar todo lo que pasa por mi pensamiento (sea de la naturaleza que sea). Espero que cuando tenga un poco de tiempo pueda encontar un orden o traer un poco de lo que venía escribiendo en otros lugares, pero eso será sólo cuando la situación sea oportuna. Volver a blogspot también tiene un significado especial p...