Hace mucho que no soñaba contigo, que no encontraba paz en ese aroma que aún recuerdo, hace mucho que no extrañaba tus historias ni tus ojos contándome otras más. Soñarte no me lleva a tocar de nuevo tu piel o a sentarme frente a ti a escucharte mientras aprendo de vinos, de lejos me acerca a tus labios, pero me da gusto despertar así y saber que aunque estamos lejos aún vives en un pedacito de mi...
He despertado con la misma ansiedad de cada mes. Atrapado en la misma botella. Estoy cubierto, estoy desnudo, no importa. Conozco ahora la rutina sobrevivir a lo que hay afuera, aunque nunca vaya a salir. No hay diferencia o distancia, cuan grande o pequeño sea el camino. Sigo siendo un momento, una señal, un punto. Le he ganado al tiempo y me muevo despacio. Despertar al alma sería imperdonable, pero hago el suficiente ruido para que sepa que sigo siendo yo. Sólo por hoy en un momento, en un señal en un punto. Sigo siendo yo. Un mono blanco en la nieve
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