Ir al contenido principal

Saber que me quieres

Te quiero... y luego qué? Ya sabía que tú sabías, ya sabía que tú sentías, sabía que éramos de nosotros mismos. Pero qué sigue después? Para qué sirve decirlo? 

Te quiero tanto como te he querido siempre, tal vez cada segundo un poco más. Desde el primer momento que vi tus ojos en el corredor, desde el primer instante que te quedaste en mi sonrisa. 

Te quiero y no entiendo para qué sirve, cómo funciona, a dónde nos va a llevar. Que te quiero y que me quieres eso está seguro. Pero que lo escribas no quitará el frío de las noches. No va a parar esta ansiedad de saber que no estás.

Saber que me quieres no se ha llevado mis miedos, no ha borrado esta frívola costumbre de perder días y noches pensando en ti. Ni aún seguro de que hay algo que no se aleja si te vas. No han transformado tus palabras ni uno de mis alientos, no he podido hacer algo útil del amor.

Saber que me quieres me está destrozando. Me gustaba más el hombre que decías que no querías, con el que no existía posibilidad de estar con él. Me gustaba quien no enfermaba por verte, quien buscaba un orden después del Apocalipsis de saber que no ibas a estar. Me gustaba el que se dormía temprano, el que hacía deportes, el que no te imagina en cada rincón.

Saber que me quieres se ha convertido en una tragedia en la que tiempo y espacio se revuelven y me hacen vomitar. Saberme querido me vuelve ansioso, me agrega vértigo y me tiene aturdido pensando si mañana me querrás, si esta noche me has olvidado. No digamos los espantosos sueños donde no estás.

Saber que me quieres se ha llevado las esperanzas de que algún día me querrás. Se han ido las millones de historias, he estrenado una sonrisa de imbecil. Tus palabras me han quitado lo fantoche, se han llevado la poesía y esa estupida melancolía que tanto sirve para conquistar. 

Saber que me quieres se ha llevado innumerables besos que sólo quiero recibir de ti. Me ha privado de borracheras interminables que sólo quiero vivir contigo, me ha quitado la sed de ver otro cuerpo desnudo porque no hay más eternidad que tu vientre, porque no hay más amanecer que tu piel. 

Saber que me quieres es maravilloso, aunque aún no sé para qué.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mono blanco en la nieve

He despertado con la misma ansiedad de cada mes.  Atrapado en la misma botella. Estoy cubierto, estoy desnudo, no importa. Conozco ahora la rutina sobrevivir a lo que hay afuera, aunque nunca vaya a salir. No hay diferencia o distancia, cuan grande o pequeño sea el camino. Sigo siendo un momento, una señal, un punto. Le he ganado al tiempo y me muevo despacio. Despertar al alma sería imperdonable, pero hago el suficiente ruido para que sepa que sigo siendo yo. Sólo por hoy en un momento, en un señal en un punto. Sigo siendo yo. Un mono blanco en la nieve  

I cannot write about you

My mind is blocked when I'm writing a word on you. There's no reason, no bad feeling, no pain, but I know the appropriation is mine. Your memories are mine; I don't want even share them with my writing. The memories of you are apart from the world; they are far away. They don't live in the fire, and the passion of handwriting but they live there, enough, permanent. I know, however, you're made of all of the elements. The fire lives on you but is calm and shiny, comforting, balanced. I've been heating by those flames so many times that I got used to getting burned. I'm used to your water also. Patient and infinite, wise and eternal. Full of life but wild and destructive. I've been drinking for a long time but I'm always thirsty.  I've also seen the passion, and the wild wind, but I'd better like to remember the soft touch of your hands in my hands. You are the elements together, and the perfection of someone I've renounced and I'm not ...

Efectos

He decidido que no puedo. Me declaro incompetente para luchar contra esto. No puedo con esos horribles efectos que produce tu ser en mi. No puedo con toda la admiración que me provoca tu generosidad, me es imposible lidiar con eso y no caer rendido a tus pies con algo que para ti es tan natural. No puedo con estas irrefrenables ganas de abrazarte cuando eres espontánea, y no quiero dejar ni un segundo de ver todos los efectos que la vida tiene en ti. No puedo con tus ojos brillando aquí y allá ni con esa sonrisa que llena la nada tan de repente. No puedo con tu maravillosa imagen a contra luz iluminando todo. Eres vida, eres magia, eres libertad. No puedo tampoco con tu mala simulación, me provoca tanta ternura que seas la peor actriz del mundo, porque tu cara está llena de emociones. No puedo con toda esa belleza que consideras simple, pero que sabes utilizar como tu arma más letal. Me muero antes de tener que dejar de disfrutar de tu inteligencia, esa que hace que toda la magia s...