Justo así te imaginé siempre, con tus ojos azules, con tu mirada discreta, con tu sonrisa brillante. Justo así te había visto siempre, justo así te encuentro ahora. Linda, dulce, simple, pacífica y con el potencial de tormentas inimaginables. Justo así te había visto siempre aunque te conocí ahora.
He despertado con la misma ansiedad de cada mes. Atrapado en la misma botella. Estoy cubierto, estoy desnudo, no importa. Conozco ahora la rutina sobrevivir a lo que hay afuera, aunque nunca vaya a salir. No hay diferencia o distancia, cuan grande o pequeño sea el camino. Sigo siendo un momento, una señal, un punto. Le he ganado al tiempo y me muevo despacio. Despertar al alma sería imperdonable, pero hago el suficiente ruido para que sepa que sigo siendo yo. Sólo por hoy en un momento, en un señal en un punto. Sigo siendo yo. Un mono blanco en la nieve
Comentarios
Publicar un comentario