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Entradas

Quítenme el control remoto!!!

Esa es la primera exigencia que haría mis días mucho más productivos. Porque saben, creo que tengo un grave problema con la cantidad de basura que me dedico a ver en la televisión cada semana. Está bien, admito que es dificil despegarse de lo que te crió toda tu infancia (porque no, no fueron los libros, ni los amigos, ni los parques), pero creo que, a pesar del cariño, tenemos que poner tierra entre esas rapidísimas imágenes y yo. Mi vida ha transcurrido en una extraña relación con la TV: me habló del valor de los super héroes, me enseñó a cocinar, me habló de sexo y también me habló de amor en los momentos difíciles. Sin embargo, tal vez en los momentos en que mejor me iba en la vida me dediqué a ver televisión sólo una o dos horas a la semana, porque lo demás lo pasaba viviendo mi vida por aquí y por allá. Sin embargo, ahora creo que empezaré un programa de desintoxicación (espero no llegar a vomitar, ni a las cortadas, ni esas cosas). Tengo que dejar de lado las transmisiones del ...

La llanera vida

Pues si, he vuelto!!!! Como no pensaba quedarme en mi trabajo por mucho tiempo, pues había que controlar también la relación que tenía con las actividades fuera del trabajo, una de ellas el equipo de fut. Sin embargo, también necesitaba algo qué hacer durante este tiempo, así que me animé a participar en el equipo de fut de la oficina. En el país del que la mayoría de mis dos lectores provienen, el futbol es algo así como importante en la forma de ver la vida. Afortunadamente no es la vida misma porque hay muchas otras cosas que hacer en un país de 112 millones de mexicanos. No obstante, si es una de las actividades preferidas de recreación. Es una actividad importante porque creo que muchos de los que participamos ahi podemos mostrar otra cara de la vida cotidiana en la que estamos encerrados en la oficina. Creo que un campo de futbol puede darnos más lecciones de vida que cualquier otra actividad, principalmente porque nos recuerda que es necesario hacer un equipo de verdad, algo muy...

A la sombra de Juárez

Hoy tuve la fortuna de asistir a la ceremonia de conmemoración del 205 aniversario del natalicio de Benito Juárez (me ahorro el "Don" porque sólo lo uso para las personas que conozco). Como parte de esta celebración tuve la oportunidad de escuchar los discursos de animados políticos que usaban a Juárez para manipular alguna parte de la agenda que querían promover. Juárez de repente se convertía en el promotor de una democracia del siglo XIX, que estaría definitivamente peleada con las transformaciones que el estado experimentó durante los 150 años que le siguieron, que estaría muy lejana a la idea de democracia de nuestros días y que definitivamente no sería parte de las ideas de Juárez.  No quiero pensar que Juárez promovía el derecho de las mujeres,  el aborto, los matrimonios gay o que relegaba la vida de los indígenas a la protección de sus "usos y costumbres", porque era un hombre del siglo XIX, no porque no fuera un hombre bueno. Juárez fue sacado tantas veces...

Constancia

Puede resultar irónico que escriba de este tema cuando no he podido volver a publicar un post desde el jueves pasado, pero creo que hoy aprendí una lección importante para ser constante en las cosas que hago. Hoy decidí subirme otra vez a la bicicleta y viajar como 8 kilómetros para ir a dejar una película al videoclub (no voy a decir marcas, pero tenemos un monopolio ahi). El problema de esos ocho kilómetros es que para nada pueden ser ocho kilómetros planos, definitivamente son muy empinados. Además, ir por el periférico en bici le pone una ración extra de peligro al asunto (yo y mis cosas intrépidas). Para no perderme en los detalles, el punto fue que descubrí cosas importantes mientras recordaba cuál era la mejor forma de llevar el ritmo para subir una pendiente: volví a darle importancia al ritmo de respiraciones porque creo que esa es la primera forma de ser constantes en las cosas que hacemos. Si podemos respirar de acuerdo al ritmo necesario durante las actividades que hacemos...

Te lo dije

Es lo primero que tendría que escribir yo en este post. Parte de abandonar el blog fue culpa de lo que siempre tiene la culpa, esta maldita forma de trabajar. Pero en fin, no voy a platicar de eso en estos días cuando puedo quedarme con las buenas noticias. Hoy fue un gran día. Después de un proceso de negociación de 2 años conseguí algo muy importante en el proyecto que dirijo. Estoy seguro que esto se verá reflejado muy pronto en los resultados del proyecto, así que les pido que estén atentos a la siguiente página: www.eleccionesenmexico.org.mx Lograr redondear una negociación tan importante por supuesto que no fue sencillo. En estos dos años pasaron 3 jefes y muchas horas de desesperantes reuniones en donde no obteníamos más que dudas cada vez más grandes. Hoy, estoy seguro, fue un paso correcto en la dirección adecuada. También hoy volví a dimensionar el alcance del proyecto que tengo en mis manos. Trabajar con tantos equipos tan diversos (ingenieros, abogados, funcionarios elector...

El blog de mi tesis

Esta idea surgió por la sencilla pregunta de... ¿y por qué no ocupas el tiempo que escribes de esa manera en escribir de tu tesis? Lo cual me hizo pensar que si ese fuera el caso, creo que definitivamente tendría un negocio muy exitoso para escribir tesis. La tesis para algunos egresados del colmex se vuelve un mounstro que te acompaña por mucho tiempo. Yo me siento más absuelto ahora, pero definitivamente se necesita constancia y valor para enfrentar algo que creemos tan complicado en el momento en que empezamos a hacerlo (tal vez necesitamos mucha humildad para admitir que puede ser más rápido si la planteamos de otro modo). Si hubiera tenido esta constancia con la que escribo los post de este blog en el tema que me hará titularme y ser licenciado, creo que vendería tesis de licenciatura en cantidades industriales. Pero creo que no sólo es un tema de constancia, tal vez ahora entiendo un poco más a Virginia Wolf. Esta desviación me llevó a pensar el por qué empecé a trabajar. Ha...

Ocho días

Nunca he sabido por qué ocho días es una medida de tiempo convencional en este país. No es una semana exacta, pero si es un tiempo determinado en donde se establecen los plazos para hacer algunas cosas. Creo que son pocos los lugares en el mundo en donde se inventan sus propias unidades de medida de tiempo. No son siete días porque tal vez ese tiempo no nos alcance para vivir en la rigidez de una semana. Pero han pasado justamente ocho días desde que se me ocurrió abrir el blog. ¿Qué ha pasado? Me despedí, me pidieron quedarme, viví la tensión de la incertidumbre, decidí quedarme por tres meses y tengo negociados muchos tiempos para continuar con mi vida. Ocho días no han cambiado mi vida por completo, pero sigo teniendo lectores en este blog. Sigo usando este espacio para escribir y he recibido una linda respuesta de las cosas que escribo. En los siguientes ocho días tengo que cumplir con mis compromisos de mi tesis, y buscar una propuesta formal de trabajo. Ocho días que volveré a vi...