Tendría entonces que mirar las dos imágenes y notar las diferencias. Las dos tenían la misma fecha, el mismo minuto, pero encontré a dos personas distintas. ¿Qué cambió? Fue el mismo instante, pero son dos personas. ¿Podemos cambiar tanto en menos de un minuto?
He despertado con la misma ansiedad de cada mes. Atrapado en la misma botella. Estoy cubierto, estoy desnudo, no importa. Conozco ahora la rutina sobrevivir a lo que hay afuera, aunque nunca vaya a salir. No hay diferencia o distancia, cuan grande o pequeño sea el camino. Sigo siendo un momento, una señal, un punto. Le he ganado al tiempo y me muevo despacio. Despertar al alma sería imperdonable, pero hago el suficiente ruido para que sepa que sigo siendo yo. Sólo por hoy en un momento, en un señal en un punto. Sigo siendo yo. Un mono blanco en la nieve
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